Logramos elevar la cola de las cejas, dando un aspecto más juvenil al tercio superior de la cara de hombres o mujeres, mediante distintos procedimientos.

Dependiendo de la magnitud de la ptosis o caída de las cejas, utilizamos toxina botulínica en regiones específicas del músculo frontal y del músculo orbicular de los párpados modificando el balance entre los músculos de la región de la ceja.

Para resultados más duraderos, recurrimos a la cirugía mediante pequeñas incisiones o la utilización de la endoscopia.

Todos los pacientes deben realizarse estudios prequirúrgicos, análisis de sangre y electrocardiograma con riesgo quirúrgico. No deben tomar aspirinas por lo menos 15 días antes de la cirugía.